Oslo consigue sentirse a la vez como una capital de verdad y como un sitio donde puedes estar en pleno bosque o en una isla del fiordo en media hora. Es la sede de la Universidad de Oslo y de varias instituciones más, así que la presencia estudiantil es grande e internacional, y la ciudad tiene arquitectura moderna con estilo, museazos y un metro que sube directo a las pistas de esquí. Es cara, pero la calidad de vida y el acceso a la naturaleza son de otro nivel.
- La Universidad de Oslo, OsloMet y BI le dan a la ciudad un cuerpo estudiantil grande e internacional.
- El metro sube directo a las pistas de esquí del bosque y los ferris llegan a las islas del fiordo en minutos.
