Atenas es caótica, asequible y no para nunca. Monumentos antiguos como la Acrópolis conviven sin problema con una ciudad moderna, creativa y con su punto gamberro, la comida está tirada de precio y buenísima, y el mar y las islas quedan a un salto. Los griegos son de una hospitalidad legendaria, el inglés se habla mucho entre los jóvenes, y tu dinero rinde muchísimo, así que un semestre aquí se siente como unas vacaciones permanentes pero currando.
- La Universidad de Atenas (NKUA) y el Politécnico (NTUA) sostienen una escena estudiantil enorme.
- Comida barata, gente cálida y las islas a la puerta de casa: la relación calidad precio es brutal.
