Pamplona es conocida sobre todo por San Fermín y su encierro, pero como base de intercambio ofrece mucho más: dos universidades sólidas, incluida la prestigiosa Universidad de Navarra, un casco antiguo amurallado y bien conservado, un buen vivir asequible y discreto, y un entorno verde entre el País Vasco y los Pirineos. Es segura, sociable y auténticamente local, con el Camino de Santiago cruzando el centro mismo.

