El Reino Unido mete muchísimo en una isla pequeña: universidades de ranking mundial, una escena musical y de pubs que funciona cada noche, y la ventaja obvia de estudiar en inglés. La cultura estudiantil aquí es toda una institución, montada alrededor de societies, clubs deportivos y el bar de la union, así que encajas rápido tanto si acabas en Manchester como en Edimburgo.
Los puntos negativos son el coste y el clima. Llueve mucho, el sol se despide pronto en invierno, y tu presupuesto rendiría más en casi cualquier otro sitio de Europa. Pero a cambio tienes un país obsesionado con la vida estudiantil, autobuses y vuelos baratos al continente, y ciudades a reventar de gente de tu edad.














