Budapest ofrece un entorno impresionante a un precio de ganga. La ciudad se extiende a ambos lados del Danubio con arquitectura majestuosa, ruin bars con marcha, y baños termales en los que puedes meterte todo el año, todo por una fracción de lo que cuesta en Europa Occidental. Tiene una comunidad estudiantil internacional enorme y muy asentada, en parte gracias a las grandes universidades de medicina y de empresariales, así que la infraestructura social es excelente.
Los contras: el húngaro es uno de los idiomas más difíciles de Europa y no se parece a nada que conozcas, aunque casi nunca lo necesitas. El clima político es más conservador y la burocracia anticuada. Los inviernos son fríos y grises. Pero como sitio para vivir barato, salir de fiesta a tope y viajar mucho desde una base genuinamente preciosa, Budapest es una de las mejores opciones del continente.
