Baréin es la forma discreta y a escala humana de vivir el Golfo. Es una isla pequeña, así que nada queda lejos, el ritmo es amable, y la población con mucho peso expatriado hace que el inglés te sirva en todas partes. Comparado con el Dubái más llamativo, es más barato, más tranquilo y más relajado socialmente, con fama de ser el más liberal de los estados del Golfo en cosas como la vida nocturna, sin dejar de ofrecer sol todo el año y una seguridad casi total.
Los matices honestos: el calor y la humedad del verano son intensos, la escena estudiantil es pequeña, y sigue siendo una sociedad conservadora con leyes estrictas y alguna sensibilidad política ocasional que conviene respetar. Pero si quieres calor, seguridad, cultura árabe e islámica genuina y un destino poco transitado que pocos de tus amigos habrán hecho, Baréin es una elección inteligente y diferente.
